En el trabajo me plantean una “necesidad”. La frase era “Fulanito necesita Dreamweaver”. Realmente no es correcta, Dreamweaver no es una necesidad es una herramienta. La frase correcta seria “Fulanito quiere/desea Dreamweaver”.
Ante esto mi labor desde la Coordinación del área de Tecnologías de la Información es reorientar la pregunta a algo mas constructivo. ¿Porque quiere Dreamweaver? ¿Que necesidades tiene Fulanito? ¿Que tiene Dreamweaver que no tenga Quanta?
La respuesta fue larga pero sin mas argumento que “Fulanito esta haciendo un Máster de Dreamweaver (que no pagamos nosotros) y le ha dicho el profesor que es la mejor herramienta de diseño web”.
De esto intuyo que el profesor debe ser un gran diseñador web con muchas horas de trabajo en la mayoría de las herramientas de diseño web lo que le acredita como una persona con una opinión respetable. Vaya y yo que creía que solo tenia un profesor de Dreamweaver.
Mi respuesta para intentar que fuera constructiva volvió al camino que la lógica me dictaba, ¿pero que necesidades tiene Fulanito? Debió de ser muy difícil la pregunta porque la respuesta se torno hacia “Me estas dando por c… con tantas vueltas ponle Dreamweaver al niño de una vez que me termine el trabajo que dice que lo hace muy lento porque no sabe [ni quiere] usar Quanta”.
En donde trabajo se tiene a los movimientos sociales en alta estima, pero aun así no estuvieron las decisiones en el camino que yo pensaba respecto al apoyo al software libre.
Plantee los siguientes argumentos:
- Si es cuestión de que el nene termine rápido, le pongo el Dreamweaver con todos los costes extraordinarios que eso supone. Windows+Dreamweaver+Antivirus y cada pocos años tendremos que cambiarle la maquina porque la nueva versión de Windows/Dreamweaver que soluciona problemas necesita de una maquina mas potente además de volver a tener que comprar otra nueva licencia de la nueva versión que funciona mejor.
- La otra opcion es formar a Fulanito para que sepa usar Quanta que mejorara su currículum a nuestra costa y nos costara mucho menos.
La resolución, pues la habitual en este país de “grandes avances”. “Ponle el p… Güindos”.
Por ahí van los ideales.